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Del 13 al 30 de Marzo de 2008

Preguntas:
a) Nicolás, “el dibujo” es la primera idea del artista o es, por el contrario, el residuo de una idea…

El dibujo es la actitud que un creador toma en el acto de invocar el vacío. En esta actividad físico-mental el dibujo se convierte en un médium que nos traduce a nosotros mismos. El dibujo responde a un pensamiento en tiempo real, nos da una idea de lo que somos y de lo que formamos parte. La consecución de un gran dibujo nos hace entender la importancia del caos para llegar a comprender con nitidez lo más íntimo de nuestro espíritu.

b) En ocasiones te he escuchado que el dibujo (la actividad, y el trazo) es parte de un continuo en el que apenas encontramos diferencias notables entre un dibujo de Altamira y otro de nuestros días ¿Podemos pensar entonces en el dibujo como un lenguaje inmutable desde la más remota antigüedad?

De Altamira a hoy lo que verdaderamente cambia es la cultura, el Sol sigue cumpliendo su ciclo, las montañas siguen mirándonos desde el horizonte y también los animales siguen acercándose a los ríos para poder calmar su sed. La necesidad de los hombres por crear es un impulso vital, un homenaje al Universo del que formamos parte.
El dibujo es aquello que consigue que cruzar el desierto sea un acto único y brutal.

c) ¿Qué encuentras interesante en el dibujo contemporáneo?

No sé muy bien qué es el dibujo contemporáneo, tengo una intuición de lo que puede ser el dibujo, lo que es para mí y el espacio que representa en mi vida, que sin duda es lo fundamental. La clave es la seguridad con la que se contempla el trabajo de uno mismo, y ahí, sólo yo sé lo que tengo ante mí.

d) ¿Existen razones hoy para seguir dibujando cuando el espectador parece estar esperando siempre “lo último”? Será que un dibujo nos hace descansar la mirada –salvarla si cabe- de la sobredosis de ver a la que nos someten y nos dejamos someter…

Un creador vaga por el desierto (al que antes aludía), con el deseo de hallar un oasis, ese oasis, hablando de dibujo, es el resplandor del nacimiento de un alma gemela, una prolongación de la actitud del artista ante la vida. Ante una gran obra nuestro cuerpo pierde el contacto con la realidad para entrar en otra realidad, la realidad que una obra consigue para que el espectador levite ante sí mismo, profundizando en un estado donde el día la fecha y la hora se convierten en una anécdota; el hombre necesita el arte como el arte necesita al hombre.

e) Observando tus dibujos uno es consciente del diálogo que entablas con Picasso y Rembrandt, no sólo por la naturaleza de las temáticas, sino además porque del primero pareces extraer la sensualidad de la mujer y el modo de mostrarse cuando el artista la mira y disecciona, la piensa o la posee, y del segundo la sinceridad de la mirada, en tu obra traducida al nervioso gesto…

Picasso y Rembrandt reflejan el espíritu del dibujo en su estado máximo: la traducción del pensamiento real a través del dibujo, cuando contemplas alguno de sus dibujos hay un momento en el que no sabes muy bien si estás mirando la obra o la obra te está mirando a ti. Ese es el poder de un artista, intuir la respiración del Universo, el intento de comprender cómo fluye la energía dentro de él. Son dos hombres convertidos en naturaleza, como dos niños que ven el mundo con inocencia, eso es lo más grande: la virtud de su técnica está sometida a la mirada de un recién nacido. Tanto Rembrandt como Picasso miran sus dibujos con un extraño cosquilleo de ser visto por si mismos: ellos son los primeros sorprendidos de lo que ocurre en sus obras y los primeros en disfrutar ante lo que están viendo en ellas.

f) Las mujeres y los hombres en tu obra participan en apariencia de un rito mágico nunca consumado, como si sorprendiéramos a tus dibujos (permíteme esta fisicidad), camino de “ser” pero siempre les interrumpiéramos en un momento de enorme belleza, como en un instante fáustico.

El principio y el fin de una obra son un punto clave, el artista comprende a su modo el final, sin embargo mi final es tu principio. Un creador analiza la obra desde el interior de la idea hasta que la materializa, y a lo largo de todo este proceso el tiempo se convierte en algo mental. Desde la primera idea hasta llegar a la “obra” todo queda supeditado al proceso de creación, y así la obra nace a cada impulso, de modo que el artista debe de escuchar su latido con el ánimo de darle vida propia.

g) ¿Qué cualidades observas en el grafito que no se pueden encontrar en otros materiales y que lo han convertido en herramienta básica de tu trabajo?

El grafito es un elemento revelador, no hay mentiras posibles con él, sitúa al artista y lo enfrenta contra sí mismo, es un instrumento único.

h) Podemos agrupar tu trabajo en largas series temáticas…

No tanto en largas series temáticas como en series que buscan hallar una raíz de mi propio dibujo. Muchas veces te das cuenta de que los elementos con los que compones responden a la búsqueda del dibujo como un elemento en sí; vas en busca del dibujo. En escultura sucede lo mismo, el peso de una escultura se centra en la armonía entre sus partes que genera un uno inalterable: qué mejor ejemplo que un árbol donde todos sus elementos se necesitan, todas las formas se complementan entre sí creando una composición en la que todos sus elementos forman parte de un mismo conjunto. Son bloques que en realidad funcionan al entrar en contacto con la composición total, es una de las claves, el todo responde a cada parte hallando así un sentido a todo lo que forma un dibujo, de modo que una vez terminado me encuentre ante algo que sea inalterable, una agrupación de rocas perfectamente encajadas unas con otras, una arquitectura que concentre su espacio: la rotundidad de la composición.

i) Por último, recuerdo que Kafka decía: “escribir es para mí lo más necesario e importante que hay”… ¿lo es para ti sólo dibujar, o cualquier actividad que comporte un riesgo y la posibilidad de fracaso?

El acto de vivir intensamente la vida es lo que me impulsa hacia el dibujo, el dibujo nace en mí como una explosión de vitalidad, una prolongación de mi: Un  escritor nunca deja la escritura porque él es la escritura; un pintor nunca deja la pintura porque él es la pintura; un persona que dibuja nunca deja el dibujo porque él es el dibujo.

Questions:
a) Nicolás, is “the drawing” the first idea of the artist, or is it, on the contrary, the residue of an idea…

The drawing is the attitude that a creator takes in the act of invoking the void. In this physical-mental activity the drawing turns into a medium that translates ourselves. The drawing responds to a thought in real time, it gives us an idea of what we are and what we are part of. The achievement of a great drawing makes us understand the importance of chaos in order to get to understand clearly the most intimate side of our spirit.

b) Sometimes I heard you say that the drawing (the activity, and the stroke) is part of a continuum in which we scarcely find remarkable differences between an Altamira drawing and a current one. Could we think then about the drawing as an immutable language from the most remote antiquity?

From Altamira till today what has really changed is culture, the sun keeps on fulfilling its cycle, the mountains keep on looking at us from the horizon and also the animals keep on approaching to the rivers to soothe their thirst. The need of the human being to create is a vital impulse, a homage to the universe we are part of.
The drawing is what makes crossing the desert a unique and brutal act.

c) What do you find interesting in contemporary drawing?

I don’t really know what contemporary drawing is, I have an intuition of what drawing could be, what it is for me and the space is has in my life, that undoubtedly is the fundamental thing. The key is the security with which one’s own work is contemplated, and there, only I know what I have opposite me.

d) Are there reasons nowadays to keep on drawing when the spectator seems to be always waiting for “the last thing”? Will it be that a drawing makes us rest our sight, save it, if possible, from the overdose of seeing to which they subject us and we allow to be subjected …

A creator wanders in de desert (the one I mentioned before), with the wish of finding an oasis, that oasis, talking about drawing is the shinning of a twin soul birth, a prolongation of the attitude of the artist towards life. Before a great work our body loses contact with reality to enter into another reality, the reality that a work achieves so that the spectator levitates before himself, getting into in a state where the day, the date and the time turn into an anecdote; men needs the art as art needs men.

e) Observing your drawings, one is conscious of the dialogue that you set between Picasso and Rembrandt, not only because of the nature of the themes, but also because from the first you seem to extract the sensuality of the woman and the way of showing when the artist looks at her and dissects, thinks, or possesses her, and from the second the sincerity of the look, in you work translated into a nervous gesture.

Picasso and Rembrandt reflect the spirit of drawing in its maximum state: the translation of the real thought through drawing, when you contemplate some of their drawings there is a moment in which you don’t know if you are looking at the work or the work is looking at you. That is the power of an artist, to sense the breathing of the universe, the attempt to understand how energy flows inside him. They are two men turned into nature, as two children that see the world with innocence; that is the greatest thing: the virtue of their technique is subdued to the look of a newborn. Both Rembrandt and Picasso look at their drawings with a weird tickling of being seen by themselves: they are the first surprised with what happens in their works and the first to enjoy what they are seeing in them.

f) Women and men in your work apparently participate of a magical rite never consumated, as if we caught your drawings, allow me this physicity, getting to “being” but we always interrupt them in a moment of extreme beauty, as if in a phaustic moment.

The beginning and the end of  work are a key point, the artist understands the end in his own way; however my end is your beginning. A creator analyzes the work from the interior of the idea until he materializes it, and throughout all this process time turns into something mental. From the first idea until the “work” is reached everything is subject to the creation process, and thus the work is born in each impulse, in such a way that the artist has to listen to its beat with the intention of providing it with a life of its own.

g) What qualities do you observe in graphite that cannot be found in other materials and that have made it the basic tool of your work?

Graphite is a revealing element, there are no possible lies with it, it places the artist and faces him against himself, it is a unique instrument.

h) We can group your work in long thematic series …

Not so much in long thematic series but in series that try to find a root of my own drawing. Many times you realize that the elements with which you compose respond to the search of the drawing as an element itself, you search the drawing. It happens the same in sculpture, the weight of an sculpture focuses on the harmony among its parts that generates an unalterable whole; there is no better example than a tree where all its elements need each other, all the shapes complement among themselves creating a composition in which all its elements are part of the same whole. They are blocks that in fact work in contact with the total composition; it is one of the keys, the whole responds to each part finding thus a meaning to all that is part of a drawing, in such a way that once finished I find myself opposite something unalterable, a set of rocks that fit perfectly, an architecture that concentrates its space: the rotundity of composition.

i) Finally, I remember that Kafka said: “writing is for me the most important and necessary thing” … is it for you only drawing, or any activity that entails a risk and a possibility of failure?

The act of living life intensely is what drives me towards drawing, drawing is born in me as an explosion of vitality, a prolongation of me: a writer never leaves writing because he is the writing, a painter never leaves painting because he is the painting, a person that draws never leaves drawing because he is the drawing.

Pregunta:

Georges Didi-Huberman, al que quiero poner en relación con tu trabajo, elabora en estas breves frases toda una interesante teoría del ver: “El acto de ver no es el acto de una máquina de percibir lo real en tanto que compuesto por evidencias tautológicas. El acto de dar a ver no es el acto de dar evidencias visibles a unos pares de ojos que se apoderan unilateralmente del “don visual” para satisfacerse unilateralmente con él. Dar a ver es siempre inquietar el ver, en su acto, en su sujeto, por lo tanto una operación henchida, inquieta, agitada, abierta. Todo ojo lleva consigo su mancha, además de las informaciones de las que en un momento podría creerse el  poseedor”.

Respuesta:

Claro, ofrecer algo a alguien, comporta una voluntad, el acto de dar a ver ya es en sí construcción del sujeto que ofrece, por lo tanto dar a ver es hacer que el otro mire; pero con atención. Es pensar la imagen desde la sugerencia, no desde la apariencia. El ojo es un órgano mecánico, el cerebro también, pero en este último lo visto se transforma en experiencia. Siempre me ha interesado más, esa mancha en el ojo de la que habla Didi-Huberman la obstrucción de la mirada, produce mayor deseo, y creo que esto es en realidad lo que nos inquieta, lo que nos mueve, me gusta pensar que siempre es más revelador lo que permanece fuera de la pantalla, que lo que se muestra dentro de ella.

Pregunta:

El vértigo y asombro que produjo en origen (no hace tanto) la imagen en movimiento la hemos interiorizado hasta convertirla en un democrático ocio, en cambio, y casi a la vez que asumimos la imagen en movimiento como el lógico devenir de nuestro tiempo, asistimos en la actualidad, y bajo el influjo de las nuevas tecnologías –término obsoleto-, al nacimiento de una generación de lo visual…

Respuesta:

La ingenuidad con la que eran miradas las primeras imágenes cinematográficas, nos provoca hoy una cierta nostalgia, como nos ocurre también cuando pensamos en el descubrimiento de la perspectiva, y su culminación en la fotografía. El movimiento ha permitido darnos mayor sensación de realidad, nuestra intención por lo tanto ha sido siempre la búsqueda de la mimesis perfecta entre el signo y su referente. ¿Pero qué ocurrirá cuando estos se solapen? ¿Llegará algún día a hacerlo?
En apenas cien años la tecnología ha evolucionado muy rápido, y con ella nuestra forma de percibir el mundo. La imagen, en su obsesión por duplicarlo todo ha transformado el mundo en un museo, la repetición hace que el objeto se devalúe y pierda su valor cultural. La generación de lo visual a la que haces referencia es una generación que padece de un exceso de memoria, las imágenes se yuxtaponen, creando una esquizofrenia colectiva, donde el mundo se presenta con una extraña familiaridad. A esto ya hacía referencia Paul Valéry con esta frase “Igual que el agua, el gas y la corriente eléctrica vienen a nuestras casas, para servirnos desde lejos y por medio de una manipulación casi imperceptible, así estamos también provistos de imágenes y de series de sonidos que acuden a un pequeño toque, casi a un signo, y que del mismo modo nos abandonan ¨.    Partiendo de la base de que la imagen es signo de “algo” ese “algo” existe porque hay un signo que lo representa, la imagen como testimonio de la existencia, existimos en tanto que imagen. Tan solo somos reflejo de la luz que proyectada sobre la roca produce sombras.

Pregunta:

Cabe la posibilidad de que la única manera de percibir la modernidad de la imagen sea en el momento que la tecnología genere sus propias imágenes, su propio lenguaje, alejado de los presupuestos visuales y objetuales que en la actualidad suponemos el futuro… una imagen tecnológica con capacidad para generar un lenguaje visual propio, avanzado y desligado del continuo evolutivo de la especie humana…

Respuesta:

De alguna forma, creo que podría llegar a suceder, pero siempre estaría condicionado por la inercia que un día el hombre imprimió desde sus orígenes. La tecnología, ya está empezando a generar imágenes que no necesitan del hombre para producirse, pero esto es algo que siempre nos ha acompañado, no olvidemos, que para que se produzca una imagen tan solo necesitamos luz dentro de una caja oscura, y un testigo, el hombre. A veces pienso que no somos tan imprescindibles, la naturaleza produce imágenes    y somos nosotros a posteriori quienes le damos el valor que nos interesa. Pero como dirá Roland Barthes, “el lenguaje es la institución del habla”, por lo tanto el lenguaje visual es una convención creada por el hombre, (somos capaces de imitar la visión de una mosca, pero necesitamos de dispositivos que nos lo faciliten, dependemos de prótesis para completar nuestra percepción.) que depende de él. Pero creo que un día llegará el momento en que esa imagen exista, y cuando esto ocurra, la tecnología del hombre se equiparará a la naturaleza, cerrando un círculo, donde el hombre quede desplazado, será la muerte útil del mismo. El mundo en el que vivimos seguirá su curso bajo la inercia de la fuerza inicial que un día se imprimió, y el hombre dejará de existir como hoy lo conocemos.

1)La necesidad y fascinación de ver que tenemos (a modo de voyeurs), a través de cualquier medio pantalla-inmediato -concretamente imágenes de Webcam, circuitos cerrados de televisión, cámaras de vigilancia, etc.- se debe a que estas imágenes no han sido aún contaminadas por la factura de lo real, o a que son parte de una suprarealidad donde no hay efectos, no existe manipulación, etc.
Res) En mi opinión, hemos pasado de la necesidad de ver, a la imperiosa necesidad de ser vistos, de ser visibles para el mundo, y en este exhibicionismo extremo hacemos circular imágenes que reafirmen nuestra identidad. Y el grado de realidad de dichas imágenes hoy importa poco, lo que importa, es que el cuerpo, las apariencias trasciendan llegando a una autonomía tal que produzca una especie de dispositivo que trate de engañar a la muerte. Hoy todo queda registrado, almacenado, archivado en un mundo virtual (ciberespacio) que se desplaza como la electricidad, la imagen se convierte en flujo de información, y ahí es donde pierde su calidad de imagen (objeto). Las cámaras de vigilancia generan imágenes cuya función es la del control del individuo, pero puestos a imaginar, ¿y si estuvieran  puestas allí por seres de otro mundo con la finalidad de estudiar el comportamiento humano, nuestros ritmos, nuestras formas de relación? El otro se nos muestra como un ser de una extraña familiaridad. Pero eso otro somos nosotros mismos, que movidos por un obsesión tecnológica acabamos por hacer desaparecer el objeto, siendo dueños de nuestra propia desaparición.

2)¿Es posible que estas imágenes sin apenas calidad, veloces, íntimas, conserven aún un ápice de la textura de aquella verdad que en los principios del cinematógrafo deslumbraron a los asistentes de las mágicas escenas de los hermanos Lumière?
Res) Es complicado saber esto, ya que los ojos con los que se miraban las escenas de los hermanos Lumière no son los mismos ojos con los que hoy se miran dichas escenas. Pero de lo que sí podemos estar seguros es de que las imágenes producidas hoy, no crean el mismo impacto que produjeron a los asistentes en la primera proyección cinematográfica. Lo interesante, es que se puede ver en ciertos dispositivos nuevos, (como la webcam que mencionabas antes, o el vídeo en circuito cerrado) un paralelismo con las primeras filmaciones de los hermanos Lumiere, ya que estos solo filmaban, con la  única intención de registrar lo que sucedía, sin darse cuenta, de que lo que estaban haciendo eran “documentales”. La visión unipuntual de las primeras películas, esa imagen primitiva, será la que posteriormente, se reivindique en el cine de la modernidad, como forma de higienización de la mirada.

3) En qué medida el archivo se constituye en tu trabajo como huella de lo real, de lo sucedido, la constatación de un hecho…
Res) La utilización de la imagen de archivo, juega un papel importante en la historia, ya que en ella se aborda la idea de que el Cine es un lenguaje creado por seres de otro mundo. La imagen reciclada también permite trabajar el discurso a modo de collage consiguiendo hacer referencia a imágenes del pasado. Me interesan las grabaciones de películas familiares, y la utilización que hace de ellas Alan Berliner que quizás a raíz de conocer su obra, me ha motivado a incorporar estas en la mía. El apropiarse de imágenes ajenas, ya existentes, permite de-construir el significado inicial, para la construcción de otro discurso nuevo. El montaje adquiere aquí su máxima expresión, ya que es desde el cual se articula la historia. Todos nosotros recordamos imágenes que un día vimos en algún lugar, y quedan almacenadas en nuestra memoria, de ella rescatamos algunas de mayor intensidad otras no tanto, pero puestas en relación genera una imagen nueva, este proceso mental, se puede extrapolar a la moviola (Perdón; hoy ordenador). El archivo por lo tanto no vendría a funcionar como huella de lo real, sino más bien como fragmentos desprendidos de las ruinas de lo real.

Question:

Georges Didi-Huberman, whom I want to relate to your work, develops in these short sentences an interesting whole theory of seeing: “the act of seeing is not the act of a machine that perceives the real as composed by tautological evidences. The act of giving to see is not the act of offering visible evidences to a pair of eyes that unilaterally seize the “visual gift” to satisfy themselves with it unilaterally. Giving to see is always disturbing seeing, in its act, in its subject, therefore a full, disturbing open operation. Every eye has its own stain, in addition to the information of which in a moment could believe itself the owner.1

Answer:

Of course, offering something to someone involves a will, the act of giving to see is in itself construction of the subject that offers, and therefore giving to see is making the other to look at, but with attention. It is to think the image from the suggestion, not from appearance. The eye is a mechanic organ, the brain too, but in the latter what is seen is transformed into experience. It has always interested me more that stain in the eye that Didi-Huberman talks about, the obstruction of the look generates more desire and I think that it is what in fact disturbs us, what moves us. I like to think that it is always more revealing what stays out of the screen than what is shown in it.

Question:

The vertigo and the astonishment that originally (not so long ago) produced the image of movement has been interiorized until we have turned it into a democratic leisure, into change, and almost at the same time that we assume the moving image as the logic becoming of our time, we currently witness and under the influence of new technologies – obsolete term – the birth of a visual generation.

Answer:

The naivety with which the first cinematographic images were looked at, provokes today certain nostalgia, as also happens when we think of the discovering of perspective and its climax in photography. Movement has allowed us a greater sensation of reality; our intention therefore has always been the search of the perfect mimesis between the sign and its referent. But what will happen when these overlap? Will it happen some day?
In scarcely one hundred years, technology has evolved very quickly, and with it our way of perceiving the world. The image, in its obsession for doubling everything, has transformed the world in a museum; repetition makes the object to be devaluated and to lose its cultural value. The visual generation to which you refer is a generation that suffers from an excess of memory, images juxtapose, creating a collective schizophrenia, where the world is presented with a strange familiarity. Paul Valéry referred to this with the sentence “as water, gas and electric current come to our houses to provide us from far away and through an almost imperceptible manipulation, thus we are also provided with images and sound series that come at a little touch, almost a sign, and in the same way they leave us” Starting from the base that the image is the sign that “something” is “something” exists because there is a sign that represents it, the image as testimony of existence, we exist as far as image. We are only reflection of a light that projected on stone creates shadows.

Question:

Is there a possibility that the only way of perceiving the modernity of image is the moment in which technology generates its own images, its own language, departed from visual and objectual assumptions that nowadays we presume as future … a technological image with capacity to generate an own visual language, advanced and untied from the evolutive continuum of the human race….

Answer:

In a way, I think that it could happen, but it will always be determined by the inertia that a day men imprinted from its origins. Technology has already started to generate images that do not need men to be produced, but this is something that always has accompanied us, don’t forget it, that in order to produce an image we only need light inside a dark box, and a witness, men. Sometimes I think that we are not so essential, nature produces images and we, later on, give the value that interests us. But as Roland Barthes said “language is the institution of speech”, therefore visual language is a convention created by men (we are able to mimic the vision of a fly, but we need devices that allow us, we depend on prosthesis to complete our perception) that depend on it. But I think that one day the moment will arrive in which that image exists, and when this happens, human technology will be equated to nature, closing a circle where men will be displaced, will be the useful death of it. The world were we live will follow its course under the inertia of the social force that one day was imprinted and men will stop existing as we know it today.

1) the need and the fascination  for seeing we have (as voyeurs) through any immediate means screen, specifically webcam images, closed circuit television, surveillance cameras, etc. is due to the fact that these images have not been contaminated by the bill of the real yet, or because they are part of a suprarreality where there are no defects, there is no manipulation, etc.

Answer

In my opinion, we have changed from the need to see, to the imperious need to be seen, from being visible to the world, and in this extreme exhibitionism we make circular images that reaffirm our identity. And the degree of reality of such images is not important nowadays, what matters is that the body, the appearances, transcend reaching an autonomy that creates a certain device that tries to deceive death. Nowadays everything is recorded, stored, filed in a virtual world (cyberspace) that moves like electricity, the image turns into flow of information, and there is where it loses it image quality (object). Surveillance cameras generate images whose function is that of control of the individual, but if we imagine, if they were there by beings from the other world with the aim of studying human behaviour, our rhythms and our ways of relation? The other is shown a being of strange familiarity. But that other thing is ourselves, that, moved by a technological obsession, end up making the object disappear, being owners of our own disappearance.

2) Is it possible that those poor quality, fast, private images, still keep a bit of the texture of that truth that at the beginning of the cinematograph dazzled the audience of the magic scenes by the Lumière brothers?

Answer

it is difficult to know that, since the eyes with which the scenes by the Lumière brothers were seen are not the same eyes with which today such scenes are seen. But one thing we can be sure about is that the images created today do not generate the same impact that produced on the audience of the first cinematographic projection. It is interesting that it can be seen in certain new devices, such as the webcam you mentioned before or closed circuit video, a parelellism with the first filming by the Lumière brothers, since they filmed with the only intention of recording what happened, without noticing that what they were doing were “documentaries”. The one-time vision of the first films, that primitive image, will be that one that later claims itself in the modernity film as the way of higienization of the look.

3) To what extent the file constitutes in your work an imprint of the real, of what happened, the ascertainment of a fact …

Answer

The use of the file image plays a very important role in the story, since it deals with the idea that cinema is a language created by other world beings. The recycled image also allows working the discourse as a collage, achieving referring to images from the past. I’m interested in the filming of family films, and the use that Alan Berliner makes of them, and, perhaps since I know his work has motivated to incorporate them in mine. Appropriating images belonging to other people, already existing, allows the deconstruction of the initial meaning for the construction of a new discourse. Editing acquires thus its maximal expression, since it is the one from which the story is articulated. All of us remember the images we saw one day in some place and they are stored in our memory and from it we rescue some of greater intensity, some others not so much, but related to each other, generate a new image. This mental process can be extrapolated to the moviola (sorry, the computer today). The file therefore will not work as imprint of the real but as fragments removed from the ruins of reality.

 

El ímpetu de un Titán. Nicolás Ortigosa. Ciclo SALAPEQUEÑA.El ímpetu de un Titán. Nicolás Ortigosa. Ciclo SALAPEQUEÑA.