Con motivo de la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea el Museo del Prado y el Foro de Asociaciones de Diseño READ propusieron en junio la participación en el proyecto El Prado en Vol a los centros educativos del Estado donde se imparten estudios de diseño. Se invitaba a la reinterpretación de una de las obras de la colección del Prado a través de su materialización tridimensional, virtual y/o física.
El equipo interdisciplinar de estudiantes de cuarto curso compuesto por Lucía Zorzano Santamaría, Daniel Ruiz Serrano, Andrea Méndez Escribano, Sarah-Jeanette López Párraga, Irene Osés Zudaire, Yaryna Tkachuk y Aritz Izaguirre Díaz, bajo la coordinación de Ana Magaña Orúe y Beatriz Fernández Ferrer, y apoyado por docentes de todas las especialidades de nuestra escuela; ha llevado a cabo una iniciativa creativa que fusiona valores europeos, tecnología, diseño y arte contemporáneo en la que se traslada la extraordinaria colección de orfebrería del Tesoro del Delfín al lenguaje y los medios tecnológicos contemporáneos.
El resultado del proyecto Propietarios ocultos, presentado el lunes en el Auditorio del Museo del Prado bajo la mirada de su director , consiste en una caja, lacada en granate (símbolo de la casa real borbónica y que emula los estuches del Tesoro) que aloja camafeos digitales y espejos estratégicamente ubicados para ofrecer una experiencia interactiva a cualquier persona que se asome a ellos. Ambos elementos buscan que cada visitante de la obra se integre activamente en ella, reflejándose en la pieza o apareciendo en la pantalla del móvil realzada por filtros, convirtiéndose así en parte activa del Tesoro del Delfín y de la historia del Museo del Prado.
La base de la pieza, en madera del cedro que adornaba la entrada de nuestro centro, contiene información del proceso y dirige al instagram del equipo de Propietarios ocultos.
Esta iniciativa no solo revisa el concepto de lujo y exclusividad, sino que también democratiza la posesión y el protagonismo de las personas en la obra de arte, derribando las barreras jerárquicas y abriendo nuevas formas de participación en el Museo del Prado.
La pieza final es el resultado del compromiso con la excelencia que caracteriza a la Esdir.










