Milagros Bohoyo, modista en los talleres de Cristóbal Balenciaga en París desde 1963 hasta su cierre en 1968 visitó al alumnado para compartir con ellos su conocimiento y experiencia de vida.
Conocedora de la técnica, obra y manera de crear de Cristóbal Balenciaga, Milagros Bohoyo explicó cómo funcionaban los talleres del modisto, cuál era el ambiente de trabajo, cuál era allí su papel y también cómo era él como creador y cómo persona.
Milagros, que fue costurera especializada en fantasía, tiene un recuerdo muy agradable de esta experiencia de la que destacó que el trato era muy humano; a su vez reflexionó sobre cómo ha marcado su vida el paso por los talleres de Cristóbal Balenciaga, reforzando su personalidad curiosa, positiva y resiliente.
Toda una reflexión para la industria de la moda; un ambiente en el que se trabajaba de forma constante pero sin estrés, los trabajadores estaban bien remunerados, se valoraba su trabajo y se tenían en cuenta sus circunstancias personales.
Milagros Bohoyo destacó la importancia de implicarse y de perseverar, poniendo en valor el esfuerzo que realizaba el personal del taller por hacer bien su trabajo y superarse, contribuyendo a que la firma Cristóbal Balenciaga rozase el concepto de perfección.
Muchas gracias Milagros por compartir tu experiencia con nosotros y por tus sabios consejos”.





